Un sales kick off suele marcar el comienzo de una nueva etapa para el equipo comercial. Nuevos objetivos, previsiones, cambios de estrategia, lanzamientos de producto o prioridades para los próximos meses son algunos de los temas que normalmente forman parte de estas jornadas.
Toda esa información tiene que transmitirse, pero eso no significa que el encuentro deba convertirse en una sucesión interminable de presentaciones.
Incorporar actividades para un sales kick off permite cambiar el ritmo de la jornada, implicar al equipo y trabajar determinados mensajes de una forma mucho más participativa. La clave está en elegir una experiencia que tenga sentido dentro del evento y que ayude a conseguir aquello que la empresa quiere trabajar con su equipo comercial.
Un sales kick off necesita algo más que cifras y objetivos
Los resultados, la estrategia y los próximos objetivos tienen un papel imprescindible en cualquier reunión de ventas. El problema aparece cuando todas las sesiones utilizan exactamente el mismo formato.
Después de varias horas escuchando presentaciones, es normal que la atención disminuya.
Alternar estos bloques con actividades de team building permite romper esa dinámica y volver a implicar a los participantes.
Pero no se trata simplemente de introducir una pausa divertida. Una actividad bien planteada puede servir para trabajar aspectos relacionados con el propio encuentro comercial, como la comunicación, la colaboración, el liderazgo, la toma de decisiones o la capacidad de adaptarse a nuevos retos.
La experiencia debería tener una función dentro de la jornada y estar relacionada con lo que la empresa quiere conseguir.
Qué deberían conseguir las actividades de un sales kick off
Puede coincidir con el comienzo de un nuevo ejercicio, un cambio de estrategia, el lanzamiento de un producto, una reorganización del equipo o la presentación de nuevos objetivos comerciales.
Antes de elegir una dinámica conviene plantearse una pregunta: ¿Qué queremos que el equipo se lleve de este sales kick off?
Una buena dinámica puede ayudar a:
- Reforzar la cohesión del equipo comercial.
- Mejorar la comunicación entre participantes.
- Trabajar competencias relacionadas con liderazgo o toma de decisiones.
- Facilitar la comprensión de una nueva estrategia.
- Aumentar la motivación antes de afrontar nuevos objetivos.
- Reconocer los logros conseguidos durante el periodo anterior.
Definir esta finalidad antes de buscar una actividad permite seleccionar una experiencia que aporte algo más que entretenimiento.
6 actividades para hacer diferente tu próximo sales kick off
Un reto inmersivo para poner al equipo a tomar decisiones
Una forma de sacar al equipo del formato habitual consiste en introducirlo dentro de una historia o misión que tenga que resolver conjuntamente.
En una experiencia inmersiva, los participantes dejan de ser espectadores y tienen que organizarse, compartir información y reaccionar ante diferentes situaciones.
Esto permite trabajar de manera práctica comportamientos muy vinculados al entorno comercial: priorizar, comunicarse, tomar decisiones con información limitada o coordinarse para alcanzar un objetivo común.
Team Learning para trabajar competencias de forma práctica
Cuando la jornada tiene también una finalidad formativa, no todo el aprendizaje tiene que producirse mediante otra sesión teórica.
Las experiencias de team learning combinan contenido y participación para trabajar competencias como comunicación, liderazgo, colaboración o gestión del cambio.
En lugar de limitarse a escuchar conceptos, el equipo puede experimentar determinadas situaciones, tomar decisiones y reflexionar posteriormente sobre lo ocurrido.
Puede ser especialmente útil cuando el evento comercial introduce nuevas formas de trabajar, cambios organizativos o competencias que serán importantes durante la siguiente etapa.

Un workshop para transformar la estrategia en acciones
Es habitual que durante un sales kick off se presenten objetivos como aumentar las ventas, entrar en un nuevo mercado, mejorar la captación o potenciar una determinada línea de producto.
Sin embargo, entre conocer el objetivo y trasladarlo al trabajo diario existe un paso importante.
Un team workshop permite que los propios participantes trabajen sobre retos reales, generen propuestas y conviertan determinadas líneas estratégicas en acciones concretas.
Así, la estrategia deja de ser únicamente algo que aparece en una pantalla y el equipo comercial participa activamente en su desarrollo.
Un reto de ingenio para cambiar completamente el ritmo
No todas las actividades tienen que reproducir situaciones relacionadas directamente con las ventas.
Una experiencia de investigación, misterio o resolución de enigmas puede ser una buena forma de romper con el ritmo de las sesiones y hacer que el grupo utilice capacidades diferentes.
Los participantes necesitan observar, compartir pistas, contrastar opiniones y llegar conjuntamente a una solución.
Este tipo de dinámica puede resultar especialmente útil entre bloques de contenido intensos. Además, propuestas como el team building detectivesco permiten introducir una experiencia completamente diferente sin perder el componente de colaboración.
Una experiencia personalizada alrededor del mensaje del evento
A veces la actividad más adecuada para un sales kick off no es una propuesta cerrada, sino una experiencia diseñada específicamente para ese encuentro.
Si la empresa está presentando un nuevo producto, iniciando una etapa, introduciendo una estrategia o trabajando alrededor de un concepto concreto, estos elementos pueden incorporarse a la narrativa y a las pruebas.
El objetivo es conseguir que presentación, mensaje y experiencia tengan continuidad, en lugar de percibirse como partes independientes de la jornada.
Las experiencias de team building a medida permiten adaptar formato, dificultad, contenidos o ambientación a las características del evento y del equipo.
Una experiencia de incentivo para reconocer los resultados
Aunque un sales kick off suele mirar hacia los próximos objetivos, también puede ser un buen momento para reconocer lo conseguido.
Antes de empezar otra etapa comercial, dedicar un espacio a celebrar resultados puede ayudar a reforzar el sentimiento de equipo.
Las experiencias de incentivo permiten convertir ese reconocimiento en algo compartido y generar un recuerdo asociado al cierre de una etapa y al comienzo de la siguiente.
No tiene por qué tratarse de entregar simplemente un premio. Una experiencia conjunta puede tener un componente de reconocimiento mucho más memorable.
En qué momento del sales kick off incluir la actividad
La actividad no tiene por qué ocupar toda la jornada. Elegir correctamente cuándo introducirla puede marcar una gran diferencia.
Al comienzo del encuentro, puede utilizarse para activar al grupo y facilitar la interacción entre participantes que proceden de diferentes delegaciones, departamentos o equipos.
Entre sesiones estratégicas, permite cambiar el ritmo después de varios bloques de contenido y recuperar la atención.
Después de presentar los objetivos, una dinámica puede utilizarse para trabajar de manera práctica algunos de los conceptos que acaban de compartirse.
Y al final de la jornada, una experiencia más lúdica o de incentivo puede servir para cerrar el encuentro, reforzar relaciones y dejar un buen recuerdo del evento.

Cómo elegir la actividad adecuada para tu equipo comercial
No existe una única actividad válida para todos los equipos.
La elección debería comenzar por el objetivo principal del sales kick off y continuar con cuestiones prácticas que condicionarán el formato.
Conviene valorar:
- Número de participantes.
- Duración disponible.
- Espacio y ubicación del evento.
- Perfil y características del equipo.
- Formato indoor u outdoor.
- Objetivo que se quiere trabajar.
- Nivel de personalización necesario.
- Presupuesto disponible.
Por ejemplo, si el objetivo es trabajar una nueva estrategia, un workshop o una experiencia de aprendizaje pueden tener más sentido. Si se busca reforzar relaciones después de una reorganización, puede resultar más adecuado un formato de team building.
Cuando el encuentro reúne a muchas personas, también hay que asegurarse de que la actividad permita una participación real. En ese caso, puede ser útil tener en cuenta algunas de las claves para organizar un team building para grupos grandes.
Por eso, elegir únicamente la opción que parece más divertida no siempre es suficiente. La experiencia debería diseñarse teniendo en cuenta tanto el equipo como el papel que va a desempeñar dentro de la jornada.
Convierte el sales kick off en una experiencia que el equipo quiera recordar
Un sales kick off necesita transmitir cifras, estrategia y objetivos, pero la forma de hacerlo puede marcar la diferencia entre una jornada que simplemente se escucha y otra en la que el equipo participa de verdad.
Introducir una actividad en el momento adecuado permite cambiar el ritmo, reforzar determinados mensajes y generar interacciones que difícilmente aparecen durante una presentación.
Cada sales kick off puede plantearse de forma diferente, combinando contenidos, dinámicas y experiencias para empresas que encajen con los objetivos del encuentro, el número de participantes y las características del equipo.